miércoles 26 de mayo de 2010

CRISIS

Esto está de la chingada. Corrieron a dos de mis reporteros (una medianamente buena y otro prácticamente inútil). El pedo es que no corrieron a los que deberían, pues los señores administradores (y seguramente directivos) no pidieron la opinión del jefe de información del periódico. Me dejaron a dos reporteros talentosos y a tres viejas que, de plano, no se qué hace ahí.

Hay personas que no tienen remedio en la profesión, y por fortuna, un reportero que siempre quiso ser reportera, decidió presentar su renuncia.

Me he esforzado por mejorar la calidad periodística del diario, pero navego contracorriente. Hace unos meses pagué (lo hice de mi bolsa) un taller de redacción con el que se limpiaron el culo. Un ejemplo: durante meses le regresé las notas a un reportero que insistía iniciar sus notas informativas con verbo conjugado en presente.

Una vez que renunciaron a la fan de Melina y al relajado de Fernando, decidí hacer un cambio de fuentes.

Traigo algunos planes para mejorar la información que publicamos en el diario. Las aplicaré en breve y sé quiénes respingarán de inmediato.

Prefiero pocas notas, con mucha calidad que textos tendenciosos, inclinados o sutiles.

No creo durar mucho tiempo ahí. No es un lugar para mí, y el propio director me lo ha recomendado. Antes de irme, quiero dejar un sello en algunos reporteros que son sensatos, y que todavía, tienen remedio.

Mi cachucha es Diez4, y aunque algunos insistan en reforzar su vocación de empleados, tengo que sacar (aunque sea solo) la publicación.

Si alguien cree que la crisis más fuerte de los medios está en su economía, que también renuncie.