El encuentro no abona en nada a la opinión pública, pero más pronto que tarde muchos periodistas se volcaron a encontrarle algún valor periodístico.
Ese intento de justificar el encuentro donde el entrevistador (un experimentado periodista) jamás tuvo riendas, no es otra cosa mas que un trofeo personal. ¿Logro? Eso es otro tema.
Si hay alguien, una sola persona que me lo pueda refutar con algún argumento, venga.
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