El espacio es limpio, aunque moscas van y vienen. Algunas se plantan en su rostro. Ella no se inmuta. Caminan en su cara. Vuelan y regresan a plantarse ya en sus labios, ya en su frente.
Y La Maguana platica con esa tranquilidad que sólo un loco inocente puede tener.
Le pregunto sobre su infancia, y desenfada me responde con “¿ella es tu novia?” y apunta hacia Dalia, en efecto, mi novia.
¡La mosca se para sobre uno de sus ojos!
¿Maguana, no ves con ese ojo? le pregunto. “¿Con cual, con éste?”.
Noto que su ojo derecho es de vidrio. “Sí, fue de un putazo que me dieron”, me dice con una sonrisa en su rostro.
Fragmento del reportaje Inyección de Carbón,
Marco Tulio Castro
Foto: Jairo Soria
1 comentarios:
Interezante amigo. Felicidades... donde encuentro el reportaje completo (Inyección de Carbón)?
Memo S.
Publicar un comentario en la entrada